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Durante la última semana, un equipo técnico de la Fiscalía visitó la cárcel de Neiva y sus inmediaciones con el objetivo de recaudar prueba que conduzca a los autores del atentado criminal perpetrado el pasado 13 de enero.Entre los indicios que las fuentes están entregando a las autoridades está que el ataque sicarial estaba dirigido exclusivamente al subdirector, el coronel Enrique Solano, quien se encuentra en una Unidad de Cuidados Intensivos tras recibir varios impactos con arma de fuego. Solano fue baleado a las afueras de la ciudad, mientras estaba en compañía del director Édgar Enrique Rodríguez, cuyo hijo, de tan solo 11 años, fue asesinado durante el ataque sicarial. El coronel Solano estaba a cargo del penal desde el último año y medio. Foto:Suministrada a EL TIEMPORodríguez apenas llevaba ocho días en su cargo, después de hacer una larga carrera como contratista en la alcaldía de Neiva, independientemente de la administración de turno. El director recién ocupaba su primer puesto en el sistema penitenciario, tras cumplir labores en la Secretaría de Deportes local. Una fuente que está colaborando con la Fiscalía, quien trabaja al interior de la cárcel y que pidió la protección de su nombre por seguridad, le explicó a EL TIEMPO que la hipótesis más fuerte con respecto al atentado es una retaliación de los internos. Ello porque el subdirector Solano, quien había estado al mando del penal durante el último año y medio, había realizado dos traslados en noviembre y diciembre de criminales de alto perfil. Entre ellos los denominados “plumas” del patio 6, considerados líderes de facto del espacio penitenciario. En esta cárcel permanecen presos miembros de bandas de crimen organizado y excombatientes FARC. Foto:Cortesía LaÚltima.com.co“En ese traslado se llevaron a más de 25 internos de la cárcel de Neiva para Florencia, Guaduas, Bogotá, El Espinal e Ibagué. Como se dice al interior del establecimiento, se movió ‘la casa’”, le explicó la fuente a este diario. El nuevo director Rodríguez, por consiguiente, no tendría nada que ver con los posibles móviles del atentado. Esta hipótesis conduciría a los líderes de bandas criminales que estaban presentes en la cárcel de la capital huilense, quienes están presos por delincuencia organizada. En el penal, cabe aclarar, también permanece una base de excombatientes de las Farc. De otro lado, este diario conoció que la Fiscalía ya tienen en su poder elementos materiales probatorios que darían cuenta de que al subdirector Solano le venían haciendo seguimiento, al menos, desde el 12 de diciembre pasado. El ente investigador, al recopilar videos de cámaras de seguridad de la cárcel de Neiva y de inmediaciones, habría encontrado que, desde esa fecha, motociclistas hacían seguimiento a la rutina de Solano. Ambos se recuperan del ataque que ya cumple una semana. Foto:Suministrada a EL TIEMPOTal sería la cacería en contra de él que, de hecho, el día del atentado los criminales sabían que los directivos se iban a reunir con la alcaldía de Neiva y la Policía Nacional con miras a la cooperación para nuevos traslados. “El pescador –informante– estaba pendiente y arrojó la información de lo que se estaba haciendo”, concluyó una fuente al interior de la prisión. El trabajo de la Fiscalía incluye trabajo de campo, obtención de videos de cámaras de seguridad y entrevistas a fuentes al interior de la cárcel de Neiva y a personas que conocieron directamente el hecho criminal, como el conductor de los directivos que sobrevivió al ataque. Durante esta semana el director Édgar Enrique Rodríguez estará de licencia por luto. El subdirector Solano, por su parte, resiste su situación en una UCI. Ambos cuentan con un esquema de seguridad ofrecido por la Policía y la Unidad Nacional de Protección (UNP). Las autoridades locales, por su parte, ofrecen hasta $50 millones por información que conduzca a los responsables. LEA TAMBIÉN Jhoan Sebastian Cote Lozanojhocot@eltiempo.comMÁS NOTICIAS EN SECCIÓN JUSTICIA
