La Unión Europea quiere hacer su parte para reforzar la presión contra el brutal régimen de Irán. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó de nuevo este miércoles con un ataque contra ese país —tras movilizar una potente flota militar rumbo a aguas cercanas al Golfo Pérsico—, en Bruselas todo apunta a que los Veintisiete acordarán este mismo jueves la inclusión de la Guardia Revolucionaria iraní en su lista negra de organizaciones terroristas, un paso que ha tardado años en dar. “Vamos a imponer nuevas sanciones a Irán y espero que incluyamos a la Guardia Revolucionaria en la lista terrorista”, ha adelantado la alta representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, a su llegada a la primera cita de ministros de Exteriores en Bruselas del año, donde la situación en Irán, con los miles de muertos en las protestas de las últimas semanas, está en lo más alto de la agenda. “Viendo la cifra de muertos en las protestas y la acción del régimen”, con estas nuevas sanciones “enviamos un mensaje claro de que reprimir al pueblo tiene un precio y serás sancionado por ello”, ha subrayado la estonia. La medida tendrá relativamente pocos efectos prácticos, puesto que muchos de sus miembros, y la propia entidad, están ya incluidos en otras categorías de sanciones europeas en las que este jueves se prevé que se incluyan nuevos nombres responsables de la represión brutal de las protestas de las últimas semanas: la Guardia Revolucionaria ya figura en la lista europea de individuos y entidades responsables de violaciones de derechos humanos, lo que impide a los señalados ingresar en territorio europeo y supone además la congelación de sus activos en el mismo, pero también en la que penaliza a todo el que ayude a Rusia en su guerra contra Ucrania.No obstante, el paso, al que hasta este mismo miércoles varias capitales manifestaban aún dudas, está considerado un gesto político muy contundente ante el régimen de Teherán. La medida pondrá a la Guardia Revolucionaria iraní “al mismo nivel que Al Qaeda, Hamás o Daesh”, ha recordado Kallas. “Si actúas como un terrorista, deberías ser tratado como un terrorista”, ha acotado.Hasta casi la víspera de la cita de ministros de Exteriores, había dudas sobre si los Veintisiete lograrían la unanimidad requerida para dar ese paso. Teherán ha advertido de “consecuencias devastadoras” para la UE si Bruselas castiga a su brazo militar, considerado el responsable de orquestar la represión de las protestas que han dejado ya miles de muertos. Más de 6.000, según la ONG iraní en el exilio HRANA, que investiga otras posibles 17.000 víctimas de la represión. Si bien mucho menor, la propia República Islámica de Irán reconoce más de 3.117 muertes, que atribuye a la acción de “terroristas” infiltrados en las manifestaciones. Mientras Alemania presionaba para ello, otros países alertaban de las posibles consecuencias que podría tener en materia de romper los últimos espacios de diálogo con el Gobierno iraní. Kallas sin embargo ha asegurado que se han “calculado” los riesgos cuidadosamente: “Estimamos que los canales diplomáticos permanecerán abiertos incluso después de la inclusión de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista”, ha indicado.Las tornas empezaron a cambiar cuando dos de los países que más dudas generaban, Francia y España, dejaron claro la víspera que apoyarían la medida, algo que han confirmado sus ministros de Exteriores también a su llegada a Bruselas.El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se dirige a la prensa antes de comenzar la reunión con sus pares de la UE, este jueves en Bruselas. OLIVIER HOSLET (EFE)“España apoya todas las acciones contra Irán en estos momentos y, por supuesto, aquellas que se refieren a su inclusión en la lista de grupos terroristas de la Guardia Revolucionaria”, ha declarado el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares. Ante la “represión ciega e indiscriminada” contra la población que se manifiesta que se produce en Irán, constituye una “responsabilidad y obligación de la UE el hacer uso de todos los instrumentos que tiene” para apoyar al pueblo iraní en sus demandas de un mayor “margen de libertad”, ha indicado en declaraciones a periodistas. Para España, ha advertido, “cualquier ejecución” de manifestantes “sería una auténtica línea roja”.“Francia apoyará la inclusión del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica en la lista europea de organizaciones terroristas”, había adelantado la pasada noche también su par francés, Jean-Noël Barrot, en un mensaje en X. A su llegada a Bruselas, ha explicado el paso como “un llamamiento a las autoridades iraníes” para que liberen a miles de presos, pongan fin a las ejecuciones tras la “represión más violenta de la historia reciente de Irán”, que restablezcan Internet y le “den al pueblo iraní el derecho a decidir por sí mismo su futuro”.

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