Blue Origin deja el turismo espacial para sumarse a la nueva carrera a la Luna. La compañía espacial del multimillonario Jeff Bezos ha anunciado este viernes que pondrá en pausa “durante al menos dos años” los viajes suborbitales de su cohete New Shepard, con los que millonarios y famosos se asomaban al espacio desde que el propio magnate inauguró esos vuelos como pasajero en julio de 2021. En un comunicado, la empresa destaca que destinará los recursos de esa iniciativa turística “a acelerar el programa de vuelos lunares tripulados”.El anuncio ha causado sorpresa en el sector espacial, que da por cancelada definitivamente la mayor iniciativa de turismo hasta la fecha. El cohete New Shepard ha volado 38 veces y en sus 14 vuelos tripulados ha llevado a 98 personas a superar la línea Kárman —que marca la frontera con el espacio, a 100 kilómetros de altitud sobre la superficie de la Tierra—. En el último de esos viajes participó el empresario español Alberto Gutiérrez, fundador de Civitatis, que pagó un billete de coste millonario (no revelado) por subir y bajar en una cápsula espacial y experimentar tres minutos de ingravidez. Más informaciónEn febrero 2025 fue el aventurero y presentador televisivo Jesús Calleja quien participó en esa mediática experiencia que reabrió el debate de si esos vuelos suborbitales sin ninguna actividad técnica, y tras un entrenamiento mínimo, podían otorgar a sus participantes la categoría de astronautas. El momento más polémico de este programa de turismo espacial fue en abril de ese mismo año, con su vuelo espacial “solo para mujeres” —que Blue Origin llegó a comparar con las hazañas de Valentina Tereshkova, la primera astronauta de la historia. En ese vuelo participaron, entre otras, la cantante Katy Perry y la reportera Lauren Sánchez, entonces prometida de Jeff Bezos.Objetivo: la LunaEn el comunicado con que Blue Origin cancela los vuelos espaciales turísticos previstos para los próximos meses, la empresa de Bezos incide en su compromiso con el objetivo de EE UU “de regresar a la Luna y establecer allí una presencia permanente y sostenida”. Su primer paso será estrenar su aterrizador lunar Blue Moon, con el que planeaba desplegar en la Luna una sonda robótica a principios de 2026. Sin embargo, la pasada semana la compañía de Bezos anunció que destinará ese vuelo espacial —la tercera misión de su supercohete New Glenn— a poner en órbita un gigantesco satélite para llevar internet a los móviles y que iluminará el cielo tanto como las estrellas más brillantes.Este nuevo retraso en el desarrollo de Blue Moon podría justificar la decisión de Bezos de destinar los recursos de su iniciativa de turismo espacial a su programa lunar. Y también abre la duda de si la NASA estaría considerando recurrir a Blue Origin para posar a los primeros astronautas en la superficie lunar desde 1972. Ese papel, en la misión Artemis 3, corresponde en principio a la empresa SpaceX de Elon Musk, pero su gigantesca lanzadera espacial Starship todavía no está lista. Tras once vuelos de prueba, ni siquiera ha conseguido alcanzar la órbita terrestre; algo imprescindible para cualquier misión espacial, y que el cohete New Glenn logró en su primer ensayo, en enero de 2025.

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