Hansi Flick no acostumbra a disimular sus emociones. Cuando algo lo altera, como sucedió en el último mercado de fichajes con la salida de Dro, no lo esconde. Pasó algo similar en verano, cuando el Barcelona volvió a tener problemas para inscribir a sus fichajes; ninguno le irritó tanto como la situación de Joan García. Siempre protegido en el inglés —sabe hablar castellano, pero prefiere no cambiar de idioma—, el preparador azulgrana es franco para mostrarse harto y alegre, también para enviar mensajes. Lo hace cuando mira de refilón al Real Madrid y cuando aprovecha para señalar a Luis Enrique. En el caso del técnico asturiano, en cualquier caso, sin nombrarlo. No hizo falta.Más informaciónEste miércoles, en la previa del duelo de ida de la semifinal de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid, Hansi Flick estiró todas sus respuestas. Sin prisa, se explayó, por ejemplo, para hablar del césped del Metropolitano, de Lamine Yamal y de Koundé. Hasta pareció que buscaba arremeter contra el Madrid. “Que le pregunten al Madrid”, resolvió risueño sobre si el Barcelona había tenido un camino asequible en la Copa del Rey tras imponerse ante el Guadalajara (Primera Federación) y Albacete y Racing (Segunda división). Justamente el Albacete fue el equipo que eliminó al Madrid. Flick, en cualquier caso, aclaró que su intención no era buscar revuelo mediático. “No tiene sentido”, explicó sobre su intención de no generar polémica contra el Madrid. “Solo sirve para perder energía y no me gusta. Fue una buena respuesta. Hay que respetar a los equipos de Segunda también”.Flick evitó cargar la sala de prensa con fuego dialéctico contra el Madrid, pero, en cambio, sí tenía guardado un dardo con dirección a París. Y lo tenía desde hacía tiempo. “Los entrenadores tenemos responsabilidad con todos los jugadores, no solo con los de nuestro equipo”, soltó. A Flick le habían preguntado sobre la entrevista de Ronald Araujo con Mundo Deportivo, en la que habló, por primera vez, de sus problemas de salud mental. “Llevaba un año y medio con ansiedad, que se volvió depresión, y estaba jugando así”, confesó el central uruguayo.El detonante de la angustia de Araujo, según explican en el vestuario del Barcelona, fue el documental de Luis Enrique No tenéis ni p** idea*. “Araujo es un jugador top, pero es el que tiene más problemas con la salida del balón. Cada vez que reciba el balón, bloqueamos una línea de pase y estamos dentro”, exponía Luis Enrique a su staff cuando preparaba el duelo de cuartos de final de la Champions en 2024.Las palabras de Luis Enrique resultaron un señalamiento público difícil de digerir para Araujo, sobre todo en tiempos en los que los jugadores ya no solo sufren la presión del público en el campo, sino también en las redes sociales. “Ronald lo llevaba muy adentro. Le dolió en el alma. Ese vídeo de Luis Enrique se hizo viral”, explican las mismas fuentes del vestuario azulgrana. “Llegaron a desear la muerte a mis hijas”, recordó el uruguayo en la misma entrevista con Ferran Martínez en Mundo Deportivo.“La situación con Ronald la sabemos. Se ha abierto y lo hemos apoyado con todo lo que hemos podido. Abrirse así significa que eres fuerte. En el fútbol es mucho de mentalidad y de enfocarse en ganar. Algún día hablaré de todo. Es importante tener cuidado con los jugadores. Hay que pensar en ello. Hay que pensar más allá de lo que es bueno solo para ti”, concluyó Flick.No acostumbra a silenciar sus emociones, pero sí a estudiar sus mensajes. Nunca mencionó a Luis Enrique. No hizo falta.

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