El despliegue de tropas federales a seis ciudades demócratas por el Gobierno de Donald Trump ha costado 496 millones de dólares en fondos públicos en apenas seis meses, y podría superar los 1.000 millones si las operaciones continúan, según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) publicadas este jueves. Desde junio, cuando ordenó el envío de más de 4.000 efectivos a Los Ángeles, California, la Administración Trump ha desplegado tropas a Washington D. C., Memphis (Tennessee), Portland (Oregón), Chicago (Illinois) y Nueva Orleans (Luisiana).Solo en Los Ángeles, donde en el momento pico de la ofensiva estuvieron movilizados 4.900 efectivos, la CBO estima que se gastaron cerca de 200 millones de dólares en el despliegue, casi el 40% del cálculo total. En Washington, la capital, donde se desplegaron unos 2.950 efectivos, el operativo fue el más costoso, estimado en 223 millones de dólares. El cálculo de la CBO, entidad no partidista, no incluye los gastos incurridos en la operación en Nueva Orleans, que ocurrió a finales de 2025. Los estimados de la CBO se basan en los gastos de los salarios de las tropas mientras están movilizados, así como el alojamiento, la alimentación, el transporte y otros beneficios. Activar a un miembro de la Guardia Nacional aumenta los costos en 260 dólares diarios, unos 95.000 al año. El informe señala que, aunque los tribunales bloquearon algunas operaciones, algunos efectivos siguieron movilizados, generando los mismos costos. Reunión de Donald Trump en la Casa Blanca, este jueves.Evelyn Hockstein (REUTERS)Los cálculos indican que desplegar 1.000 efectivos de la Guardia Nacional cuesta entre 18 y 21 millones de dólares al mes como promedio, dependiendo del costo de vida en el lugar. Mantener los despliegues costaría aproximadamente 93 millones de dólares mensuales. El presidente Trump ha justificado el envío de tropas bajo el argumento de apoyar a las fuerzas del orden locales para combatir el crimen. Su Gobierno ha intensificado la ofensiva antiinmigrante en las llamadas ciudades santuario, aquellas jurisdicciones que limitan la cooperación con las autoridades federales en materia migratoria. Trump ha acusado a estos Gobiernos locales de obstaculizar la aplicación de la ley, les ha retirado fondos federales y ha ordenado los despliegues de tropas para reforzar operativos migratorios. Recurrir a fuerzas militares en las ciudades gobernadas por los demócratas, incluso a pesar de la oposición de las autoridades locales, ha aumentado la tensión entre el Gobierno federal y los Estados, que han denunciado los despliegues, asegurando que exceden las facultades del presidente bajo la Constitución. En respuesta, varios fiscales generales estatales han demandado a la Administración. En Oregón, un juez federal bloqueó de forma permanente la presencia de la Guardia Nacional, mientras que el fiscal general del Distrito de Columbia, Brian Schwalb, presentó una demanda para detener el envío de efectivos. En Los Ángeles, un fallo judicial obligó a retirar a las tropas de las calles, y en diciembre, el Tribunal Supremo impidió que Trump desplegara la Guardia Nacional en Chicago como parte de su ofensiva migratoria. Tras ese revés, el presidente anunció que suspendía los despliegues de la Guardia Nacional, al menos de manera temporal. Despliegue de tropas en Washington, en septiembre de 2025.Daniel Becerril (REUTERS)Este mes, el Gobierno ha lanzado una operación en St. Paul y Minneapolis, en Minnesota, que ha dejado al menos dos muertos, decenas de heridos y cientos de detenidos en enfrentamientos entre agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y manifestantes que exigen que se retiren de la ciudad. Los agentes migratorios mataron a tiros a Renee Good y Alex Pretti, ambos de 37 años. El Departamento de Seguridad Nacional retiró al comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, y Trump envió a su “zar de la frontera”, Tom Homan, a liderar la operación llamada Operación Metro Surge. Las muertes de Good y Pretti han hecho estallar más protestas en Minneapolis, y Trump ha amenazado con invocar la Ley de Insurrección, una legislación del siglo XIX poco utilizada que le permitiría emplear tropas militares como fuerzas del orden. Luego dio marcha atrás y dijo que no había motivo “por ahora”. El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, ha instado al presidente a abstenerse de enviar tropas. La CBO publicó los costos a solicitud del senador demócrata de Oregón Jeff Merkley, miembro de mayor rango del Comité de Presupuesto del Senado. “El pueblo estadounidense merece saber cuántos cientos de millones de dólares ganados con tanto esfuerzo se han desperdiciado —y se siguen desperdiciando— en el imprudente y desordenado despliegue de tropas de la Guardia Nacional en Portland y en ciudades de todo el país”, dijo Merkley en un comunicado sobre el informe. “Por eso hemos solicitado este análisis completo e independiente de la Oficina de Presupuesto del Congreso, un organismo no partidista, para obtener una comprensión detallada del costo. Trump está utilizando como arma los fondos de los contribuyentes para endurecer ilegalmente su control autoritario sobre nuestras comunidades. Esto debe terminar”. El CBO señala que el Gobierno de Trump está considerando crear una fuerza de reacción rápida de la Guardia Nacional para facilitar despliegues más frecuentes en todo el país, lo que añade incertidumbre sobre el costo total futuro de estas operaciones.

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