
Zhang Youxia, el general de mayor rango de China, hasta ahora considerado un hombre próximo al presidente chino, Xi Jinping, ha sido puesto bajo investigación en un nuevo golpe de la maquinaria anticorrupción de Pekín contra los altos mandos militares. El Ejército acusa a Zhang y a Liu Zhenli, otro de los máximos mandos castrenses, de socavar la autoridad de Xi, que es el responsable último de las fuerzas armadas del país. Las pesquisas, anunciadas el sábado por el Ministerio de Defensa como una medida “anticorrupción” por presuntas “graves violaciones de la disciplina y la ley”, descabezan casi al completo la cúpula militar china. Zhang es el vicepresidente primero de la poderosa Comisión Militar Central (CMC, el máximo órgano militar chino), lo que le sitúa como número dos militar del país, solo precedido por Xi, mientras que Liu es jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto. Su salida deja a la CMC con solo dos de los siete miembros con los que contaba: su presidente, Xi, y el general Zhang Shengmin, encargado del organismo que supervisa las inspecciones disciplinarias contra el estamento militar. Aunque los hechos bajo investigación no han sido difundidos, un editorial publicado el domingo por el Diario del Ejército Popular de Liberación, organismo de propaganda oficial, señala a los acusados con palabras duras: “Pisotearon y socavaron de manera seria el sistema de responsabilidad del presidente de la Comisión Militar Central”, asevera en referencia a Xi Jinping. La expresión “pisotear”, muy poco habitual en este tipo de comunicados, sugiere una implicación que podría incluso ir más allá de la mera corrupción. “Alimentaron y agravaron problemas políticos y de corrupción que menoscaban el liderazgo absoluto del Partido sobre el ejército y dañan la base de su Gobierno”, añade el contundente texto. Liu Zhenli, en Pekín en 2025.Florence Lo (REUTERS)Zhang, de 75 años, y Liu, de 61, son héroes de guerra condecorados y los únicos miembros de la CMC con experiencia en combate: ambos participaron en las campañas del EPL contra Vietnam a finales de la década de 1970. Zhang ha desempeñado además un papel clave en la planificación y ejecución de la modernización militar que busca Xi desde que asumió el cargo en 2012, especialmente tras la reforma militar anunciada en 2015. El objetivo era alejar al EPL del modelo de estilo soviético, centrado en el ejército, y acercarlo a una estructura inspirada en Estados Unidos y optimizada para operaciones conjuntas, mediante la reorganización de la estructura de mando. El golpe a lo más alto de la cúpula profundiza la sensación de desconcierto ante lo que numerosos analistas interpretan como una purga del estamento militar sin precedentes desde los años setenta, un periodo caótico bajo la batuta del entonces máximo líder chino, Mao Zedong. Hasta la fecha, han sido destituidos o colocados bajo investigación todos menos uno de los seis generales designados por Xi para formar parte de la CMC en 2022. En octubre, en otra ofensiva “anticorrupción”, ocho altos mandos militares fueron expulsados del Partido Comunista. Entre ellos figuraba He Weidong, también vicepresidente de la CMC, y número tres del Ejército, que fue expulsado del partido y del EPL, y sustituido por Zhang Shengmin, precisamente el único que, en estos momentos, queda como miembro del máximo organismo militar, además de Xi. Como suele suceder con la opaca política china, ningún académico sabe muy bien qué sucede exactamente. Varias voces autorizadas de entre los estudiosos del EPL apuntan desde hace meses a los intentos de Xi de terminar con facciones divergentes en el seno de las fuerzas armadas, reforzar su control sobre el régimen de promoción en el escalafón, y asegurarse la lealtad futura de los próximos generales. El Wall Street Journal dio el domingo un paso más que va mucho más allá al asegurar que Zhang habría sido acusado de filtrar secretos del programa nuclear chino a Estados Unidos, una información sustentada con fuentes anónimas “familiarizadas” con el asunto. Zhang Youxia, en Qingdao en 2024.Kevin Frayer (Getty Images)Esta acusación podría ser en todo caso una “excusa” para suspender a Zhang, interpreta, sin embargo, Lin Ying-Yu, profesor asistente de la Universidad de Tamkang (Taiwán), especializado en las capacidades del ejército chino. “La razón más importante es que Xi quiere mantener su poder de cara al futuro, por lo que ha de cambiar a los miembros de la CMC para permitir la entrada de oficiales jóvenes que sigan sus órdenes”, escribe en un intercambio de mensajes con EL PAÍS. Quizá la gran pregunta es cómo afecta toda esta sacudida a las capacidades militares de China, un campo que numerosos analistas estudian con la mente puesta en un eventual choque en torno a Taiwán, la isla autogobernada que Pekín considera una parte irrenunciable de su territorio y a la que Estados Unidos presta ayuda militar. “Es muy probable que estas investigaciones provoquen interrupciones a corto plazo en la eficacia operativa del EPL”, señalaba el último informe del Pentágono sobre el Ejército chino, publicado en diciembre. “Por otra parte, el EPL podría emerger como una fuerza de combate más competente en el futuro si aprovecha la campaña actual para eliminar los problemas sistémicos que permiten la corrupción”. En el momento de la publicación del informe del Pentágono, el caso contra Zhang aún no se conocía, pero el documento estadounidense dedica un capítulo entero a la cascada de casos de destituciones, que se ha intensificado desde 2023. “Las investigaciones sobre estos líderes corruptos indican que Pekín está aplicando una política de tolerancia cero con la corrupción y está dispuesto a purgar al ejército de lo que se considera deslealtad, independientemente del impacto disruptivo que esto pueda tener en el EPL”, concluye.
China purga a su cúpula militar y acusa al máximo general de “pisotear” la autoridad de Xi Jinping | Internacional
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