“Canadá está en duelo”, declaró en la mañana del miércoles Mark Carney, visiblemente emocionado. El primer ministro canadiense anuló los eventos en su agenda para dedicar toda su atención a lo ocurrido el día anterior en Tumbler Ridge, una comunidad en el noreste de la provincia de Columbia Británica. Un ataque a una escuela secundaria, un hecho poco frecuente en este país norteamericano, dejó nueve muertos y 27 heridos, dos de ellos en estado grave. El sospechoso del tiroteo se mató en el lugar de los hechos. David Eby, primer ministro de Columbia Británica, dijo que está aún “asimilando esta tragedia inimaginable”.La información llega a cuentagotas. La Real Policía Montada de Canadá (RCMP por sus siglas en inglés) recibió una llamada desde el centro educativo de Tumbler Ridge, localidad de 2.400 habitantes situada en el noreste de esta provincia canadiense, a las 13.20 de este martes (21.20 en la España peninsular). Al ingresar al recinto apenas dos minutos después, los agentes federales hallaron muertas a seis personas; también al sospechoso de la masacre, que se suicidó en el lugar de los hechos. Otra persona falleció mientras era trasladada a un hospital. Asimismo, los agentes informaron del hallazgo de otros dos cadáveres en una casa que estaría ligada a este ataque. En total, 27 heridos recibieron atención; dos se encuentran en estado grave y fueron trasladados al hospital en helicóptero.Estudiantes salen de la escuela donde se realizó el tiroteo, el 10 de febrero.Western Standard/ Jordon Kosik ( via REUTERS)La RCMP aún no ha hecho pública la identidad de las víctimas. Las autoridades emitieron una alerta a las 14.00 (las 22.00 en la España peninsular) y la retiraron tres horas y media después. Los agentes de la RCMP están llevando a cabo “pesquisas adicionales” en otros puntos de la zona, para “determinar si otras personas podrían haber resultado heridas o estar relacionadas de alguna manera con los acontecimientos”, indicó el cuerpo de seguridad federal.Ken Floyd, comandante de la RCMP en Columbia Británica, afirmó la noche del martes en rueda de prensa que los agentes habían identificado al sospechoso del ataque, pero que no divulgarían su nombre para no entorpecer la investigación. No obstante, Floyd declaró que se trataría de la misma persona que había sido descrita al momento de emitir la alerta. Un comunicado de la RCMP hacía alusión a “una mujer de cabello castaño que portaba un vestido”. El comandante Floyd agregó que su institución trabajará sin descanso para determinar el motivo del ataque.En declaraciones a la cadena CBC, uno de los alumnos del centro educativo afirmó que él y sus compañeros de clase utilizaron mesas para bloquear la puerta. Dijo que el nerviosismo fue muy grande hasta que llegaron los agentes de la RCMP. Otro alumno de la escuela señaló a Global News que tuvo que esconderse en un armario de su aula con otros menores. La secundaria de Tumbler Ridge cuenta con 175 estudiantes de entre 12 y 17 años. El trayecto entre Tumbler Ridge y Vancouver es de 13 horas en automóvil. Mark Carney en Ottawa, Canadá, este miércoles.Spencer Colby (AP)Líderes internacionales, como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Narendra Modi, han expresado su tristeza por esta masacre y su solidaridad con los canadienses.El primer ministro Carney ordenó que las banderas ondeen a media asta durante una semana a raíz de esta tragedia. La matanza ocurrida este martes es la segunda en cuanto a número de víctimas en un centro educativo en la historia de Canadá. La primera tuvo lugar el seis de diciembre de 1989 en las instalaciones de la Escuela Politécnica de Montreal. El saldo ese día fue de 14 muertos. Pese a la ola de dolor dejada por estos ataques, las cifras muestran que son muy poco comunes en el país, a diferencia de Estados Unidos. Un elemento subrayado por los expertos es que Canadá cuenta con leyes más estrictas en materia de posesión de armas de fuego. Los habitantes de gran parte de la geografía canadiense cuentan con rifles para la cacería. Sin embargo, los fusiles de asalto no son tan numerosos como en Estados Unidos. Además, el Gobierno canadiense prohibió en 2020 más de 2.500 marcas y modelos. De cualquier forma, Ottawa lanzó a finales de enero un programa de recompra de estas armas, esperando así recuperar unas 150.000 unidades.

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