Manuel Lozano Leyva, físico sevillano, catedrático emérito y asesor del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cumple 77 este año y dice que no tiene edad para que le dé miedo decir lo que piensa. Por eso, afirma sin titubeos que “[Donald] Trump está desquiciado” o aboga por la restauración del servicio militar obligatorio o defiende la energía nuclear. Una anécdota que recuerda entre risas este nieto de cochero, de quien heredó la pasión por los caballos (acoge a 66 en la finca de ocho hectáreas donde vive en Dos Hermanas), resume su estrategia vital: durante una competición campo a través le tocó montar a Opinión. Le sorprendió que fuera recibido entre risas y aplausos en la salida y pronto comprobó por qué. El animal era conocido porque no paraba de rehusar y era especialista en alcanzar la meta el último, cuando llegaba. Pero esta vez consiguió completar el recorrido y, por primera vez, no en el último lugar.Lozano Leyva monta la vida como lo hizo con Opinión: desdeñando la corrección política y las corrientes que considera equivocadas, por muy fuertes que sean, centrado en llegar al final de lo que emprende, investigando y manteniéndose firme en su fe en la ciencia. Activista clandestino por la democracia durante el franquismo, participó en un plan de golpe de Estado poco antes de la muerte del dictador que noveló en La rebelión de la ‘Vulcano’ (Algaida, 2015). Y esta pasión por la escritura (es autor de una quincena de obras), unida a su inquebrantable vocación científica y divulgadora, le ha llevado a un último libro que se publica este enero: El sexto elemento (RBA, 2026). Aunque el subtítulo, Una biografía del carbono, lleve a pensar que se trata de un tratado de física y química, nada más lejos de la realidad. Defiende que el carbono es “la columna vertebral de la vida” y como tal lo utiliza para buscar respuestas a cuestiones fundamentales: nuestro origen, nuestra existencia y nuestro destino. Pregunta. Afirma que el carbono de nuestros cuerpos se forjó en el corazón de estrellas moribundas ¿Somos polvo de ellas?Respuesta. O cenizas, depende como se ponga de romántico. Toda la materia surge de las estrellas cuando se forman. Estas nacen, viven, agonizan, mueren y renacen por reacciones termonucleares (fusión). Tras el Big Bang se empiezan a generar algunos elementos más pesados. Pero el tránsito del berilio al carbono se produce por una circunstancia extraordinariamente singular: un nivel energético que en el universo solo se puede dar en el interior de las grandes estrellas moribundas, en una etapa de su agonía. Este es el milagro. A partir de ahí, dentro de las estrellas que están agonizando, se van formando elementos más pesados. El carbono puede tomar varias formas, desde el carbón al grafito o al diamante. Es el esqueleto de las moléculas de la vida y una consecuencia absolutamente natural de una determinada circunstancia física. El único medio apropiado para unirse en moléculas más complejas es el barro. El Génesis bíblico relata que el hombre surgió del barro y que el primer día se hizo la luz, como la generación espontánea de radiación del Big Bang. No defiendo nada porque soy ateo o agnóstico, como lo quiera llamar, pero la intuición de quienes escribieron estas cosas fue formidable, fantástica. El resto es todo locura.P. En el libro recuerda que Napoleón dijo que no veía a Dios por ninguna parte. Dice que usted tampoco.R. Fue [Pierre-Simon] Laplace, [astrónomo y efímero ministro del Interior de Francia] quien le enseñó a Napoleón la descripción matemática de los movimientos del sistema solar. Después de mirarla por encima, le dijo que no veía a Dios por ninguna parte. La respuesta de Laplace fue que en ningún momento había trabajado con tal hipótesis.P. Advierte que la ciencia y la tecnología nos lleva al desasosiego, a un bienestar inaudito o a la autodestrucción. ¿Hacia dónde vamos?R. Todo lo que descubre la ciencia se puede aplicar a la creación o la destrucción. Somos nosotros y no la ciencia quienes decidimos. Somos capaces de llegar a la luna o volar, pero la aviación puede servir para hacernos felices recorriendo el mundo o para desarrollar cazabombarderos, que están basados en las mismas leyes de la aerodinámica. Podemos combatir un virus o desencadenar una pandemia artificial. P. ¿Se puede controlar?R. Creo que hay que transformar ligeramente la democracia y las constituciones para formar a las clases políticas y evitar consecuencias como las que estamos viendo. Desde la parte científica y tecnológica, tenemos que ponernos de nuevo a la vanguardia, como hemos hecho siempre en Europa. Trump está manipulando la tecnología y poniéndola en manos de gentuza. Está haciendo cosas terribles y alterando toda la legalidad. Hay que fundir los dos las partes [política y ciencia] para dotar a la democracia de un sentido totalmente distinto.Hay que sobrepasar los proyectos nacionales, unificar equipos supranacionales y dotarlos de unos objetivos claros. El problema es el nuevo político que se está cargando EuropaP. ¿Puede Europa hacerlo de forma independiente?R. Tenemos que ponernos a la cabeza de la revolución científica y técnica. Europa puede ser independiente de toda la digitalización norteamericana. Tenemos la capacidad de sobra para eso y para tener una defensa más barata que la suma de las que hay individualmente. Soy de los que piensan que hay que recuperar un servicio militar europeo obligatorio. Hay que sobrepasar los proyectos nacionales, unificar equipos supranacionales y dotarlos de unos objetivos claros. El problema es el nuevo político que se está cargando Europa. Hay que promover proyectos que realmente nos den libertad e independencia. P. Aborda en el libro el cambio climático con tres opciones: un nuevo paradigma productivo, el aumento gradual e imparable en el uso de nuevas fuentes de energía no contaminantes o la combinación razonable de las dos anteriores. ¿Es posible la última alternativa?R. La atmósfera es un sistema altamente complejo, como lo es también el cuerpo humano. El calentamiento global no es discutible, está medido, pero hacer frente al cambio climático es complicado. Las fuentes de energía, mientras más renovables, mejor. Pero, desde mi punto de vista, el sostén de fuentes variables [intermitentes, como la solar o la eólica] tiene que ser forzosamente la nuclear. No la que hay ahora, que es antigua, sino los nuevos reactores que se están pensando desarrollar. Lo que quiere hacer Trump con la energía nuclear es un delirio. Le está dando millones a unos niñatos para algo que está mal todo, técnicamente. Trump está desquiciado. En cambio, los reactores nucleares modulares que propone Europa son de una tecnología supersofisticada. Hay una alternativa al uranio: el torio, que tiene unas características muy parecidas, pero es mucho mejor. Noruega tiene torio como para mantener un parque de reactores nucleares entre uno y dos siglos.Lo que quiere hacer Trump con la energía nuclear es un delirio. Le está dando millones a unos niñatos para algo que está mal todo, técnicamente. Está desquiciadoP. ¿Y no habría problemas de seguridad ni de residuos?R. Los de residuos serían muchos menos que los que genera el uranio y, sobre seguridad, el plutonio no está en la cadena. China ya tiene un reactor de torio. No sé dónde está la investigación para solucionar nuestros problemas en Europa, para decidir y hacerse soberana e independiente en cuanto a la energía. P. ¿Y la fusión nuclear?R. Es ideal, pero sigue siendo un desiderátum que hay que seguir investigando porque es el futuro. Pero no está a la vuelta de la esquina. Lo que se hace en Granada [IFMIF-DONES] es una maravilla y yo lo he apoyado totalmente. Pero el ITER [International Thermonuclear Experimental Reactor] es hoy el mayor experimento de fusión y es eso: experimental. Estamos en un estadio de la fusión que va a dar los resultados que se espera de estabilidad, pero su conexión a la red será una demo [demostración]. Todavía no se sabe la cantidad de neutrones de alta energía que sale de la fusión o como interacciona con los materiales estructurales Nos estamos metiendo en una cosa que, como decimos los físicos, es una nueva constante: el número de años que faltan para tener la fusión es siempre 50.P. No evita ningún charco.R. Me gusta meterme en medio de las espantadas de los caballos. Una manada hará cualquier cosa, menos tirarte.No se teme lo que pasaba antes de nacer y tampoco te concierne el futuro. Lo que te concierne es la vida. Entonces, dedícate a ellaP. Dice que el diamante, formado por carbono cristalizado, representa la eterna lucha ante la belleza que buscamos y el precio que pagamos por ella.R. El diamante tiene una doble vertiente: la primera vertiente es la belleza, la perfección; el lado oscuro es que está asociado al lujo, al poder y a la sangre. P. También afirma que no solo no hay que temer a la muerte, sino disfrutar de la relación establecida por Epicuro entre los átomos y la alegría de vivir. R. Lo que uno tiene que hacer es no pensar en el más allá ni tener miedo a la muerte. No se teme lo que pasaba antes de nacer y tampoco te concierne el futuro. Lo que te concierne es la vida. Entonces, dedícate a ella.

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