
Ferrer y Ayora, en una imagen publicada en las redes sociales del primero.Recientemente, Juan Carlos Ferrero publicó un vídeo en sus redes sociales en el que desvelaba “nuevos proyectos” que iría anunciando de manera progresiva, tan solo un mes después de haber finalizado su etapa como entrenador del tenista Carlos Alcaraz. “Seguro que me entran ganas de volver al circuito”, decía. Y así es. Sin embargo, no será al tenístico, sino al del golf. El valenciano, de 45 años, comunicó este domingo que a partir de ahora trabajará con Ángel Ayora, una de las grandes promesas españolas. En concreto, intentará potenciar su “rendimiento mental” y el “desarrollo profesional”.“Encantado de anunciar una nueva colaboración profesional en 2026. Ahora trabajaré con Ángel Ayora, un joven golfista [21 años] con un gran potencial, su entrenador Juan Ochoa y su grupo de representación Allinsports. Trabajaremos en el lado mental del rendimiento y el desarrollo profesional”, informó Ferrero; “el tenis es mi vida y continuaré con la Academia [de Villena] y el circuito, pero también me encanta el golf, un deporte individual donde el aspecto mental juega un papel crucial. Estoy deseando ofrecer mi experiencia y apoyo al crecimiento de Ángel. Ya hemos empezado y estoy muy motivado”.Más informaciónSegún los especialistas, Ayora, de Málaga, es un talento que simboliza la gran esperanza del golf español y que en su día rechazó una propuesta de la millonaria Liga saudí (LIV). Desde el año pasado compite en el circuito europeo y, al parecer, estuvo cerca de recibir una invitación del tour más prestigioso de su deporte, el PGA. El andaluz es otro de los jóvenes nacionales que aspiran a seguir los pasos de Jon Rahm, que en su día también contrató a Joseba del Carmen para reforzar el apartado psicológico. En este caso, Ferrero cuenta con su dilatadísima experiencia en el mundo del tenis, donde fue el número uno durante ocho semanas (2003) y ganó también Roland Garros.El valenciano conquistó 16 títulos individuales y tres de la Copa Davis. Precisamente, en esta competición se destapó (2000). El de Ontinyent se retiró en octubre de 2012 y luego se mantuvo ligado a su deporte, jugando los torneos de leyendas y exhibiciones, primero, y sentándose en los banquillos después. Inicialmente se dedicó a la formación en su academia de Alicante, y entre 2017 y 2018 —aproximadamente durante un año— dirigió al alemán Alexander Zverev. La experiencia con el alemán fue complicada y más adelante, en 2019, prefirió apostar por ese Alcaraz que tanto prometía por recomendación de su agente.La pista de Dubái Ahora se embarca de nuevo en una aventura formativa, al considerar el margen de progresión que todavía ofrece Ayora. Al golfista le representa Javier Ballesteros, el hijo mayor de Seve, y compite en el DP World Tour en busca de su primera victoria y del pase al circuito americano. El propia Ochoa es su caddie. A Ferrero se le pudo ver la semana pasada en el Dubái Desert Classic, siguiendo precisamente unos hoyos del andaluz, aunque últimamente ha aprovechado la mayor parte del tiempo para estar con su familia. Es padre de tres hijos y desde hace tiempo es un profundo apasionado del golf.Ayora, recientemente en Dubái.ALI HAIDER (EFE)De hecho, él inoculó en gran medida la afición a este deporte por parte de Alcaraz, quien durante su estancia actual en Australia, jugó una tarde con el suizo Roger Federer. “Con un buen drive, me saca 30 metros fácil”, comentaba el pasado verano en un podcast de PlayGolf. “Empecé a jugar en el 2000, por Sergio García; nos conocemos mucho y él me inició. Me encanta y lo sigo muchísimo. No entreno mucho, pero por suerte voy bastante recto y me defiendo bien. Al haber competido toda la vida, la capacidad de concentración es fácil. Y el swing del tenis ayuda mucho”. Su handicap actual es 1,4; el murciano “en 10-11”.Ferrero y Alcaraz separaron sus caminos en diciembre, después de siete años juntos y de que el preparador guiase al actual número uno del tenis a la cima. El proyecto comenzó cuando el de El Palmar tenía solo 15 años y brillaba en la base. “En la vida hay etapas que deben cerrarse”, sentenció el murciano. “Me hubiera gustado seguir”, transmitió de entrada el entrenador, quien posteriormente concedió una entrevista a EL PAÍS en la que aseguraba que el fin del vínculo respondía a “una serie de cláusulas de los contratos”, a la vez que expresaba sentir “más pena que dolor” porque “los finales siempre son tristes”.
Open de Australia 2026: Juan Carlos Ferrero se incorpora al equipo del golfista Ángel Ayora como ‘coach’ | Tenis | Deportes
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